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El ejercicio no solo tiene impactos positivos en la salud física, sino que también influye de manera beneficiosa en la salud mental.

A días de haber iniciado un nuevo año, muchas personas se encuentran en el proceso de definir sus objetivos para el 2024, y entre los propósitos más frecuentes destaca el compromiso con prácticas que promuevan un estilo de vida saludable.

Claudia Misle, líder técnico de Smart Fit, comentó:

“Tener como meta una vida saludable en este nuevo año es muy importante debido a que la actividad física regular conlleva una multitud de beneficios que van más allá de la pérdida de peso y el desarrollo muscular. Por ejemplo, la mejora de la salud cardiovascular y la optimización de la función metabólica.”

Los efectos positivos de los ejercicios no se limitan al ámbito físico, sino que son un aliado en la gestión del estrés, la ansiedad y la depresión, mejorando significativamente la salud mental. La líder de Smart Fit, brindó cinco consejos para empezar de manera sencilla una vida que priorice la salud:

  1. Establecer metas realistas: define metas alcanzables y específicas que te motiven. Ello te ayudará a mantenerte enfocado y medir tu progreso a lo largo del tiempo. Por ejemplo, en lugar de establecer como meta «perder 10 kilos», puedes establecer la meta de «entrenar 45 minutos durante cinco días a la semana».
  1. Incorporar variedad: evita la monotonía incorporando una variedad de actividades en tu rutina. Desde caminatas y carreras hasta yoga y entrenamiento de fuerza, la diversidad no solo mantiene el interés, sino que también trabaja diferentes grupos musculares. Por ejemplo, puedes alternar entre baile, pesas y cardio.
  1. Comenzar poco a poco: no te apresures, comienza con sesiones cortas e incrementa gradualmente la intensidad y la duración. Este enfoque ayuda a prevenir lesiones y permite que tu cuerpo se adapte de manera efectiva al aumento de la actividad física. Por ejemplo, puedes comenzar ejercitándote 20 minutos al día durante 3 días a la semana, y luego aumentar gradualmente el tiempo y la frecuencia a medida que te sientas más cómodo.
  1. Priorizar el descanso y la recuperación: no subestimes la importancia del descanso. Asegúrate de incorporar días de descanso en tu rutina para permitir que tu cuerpo se recupere y reducir el riesgo de agotamiento. Por ejemplo, puedes establecer como regla descansar un día a la semana.

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